Los ronquidos son esos ruidos molestos que algunas personas emiten durante el sueño, tanto hombres como mujeres pueden padecer de esta condición, que además de resultar molesta para los acompañantes, representa un problema de salud. Así que es importante conocer las causas que lo originan, así como sus consecuencias, ya que puede ser tratado de forma médica.

Ahora bien, los ronquidos son el ruido que se genera por la vibración en la garganta. Es decir, que el paso del aire por las vías respiratorias representa cierta dificultad, la cual puede variar en cada persona.

Causas del ronquido

  • Colapso en la garganta: La principal causa de esta situación es el trastorno que se produce en la garganta durante la hora del sueño, pues es cuando el diafragma provoca presión de succión para tomar el aire.
  • Sobrepeso: esta es otra de las causas principales, todo se debe a que se reduce el diámetro de la vía aérea superior, pues se presenta gran cantidad de grasa en las fibras de los músculos que mantienen dicha vía abierta.
  • Alteraciones en el cuerpo: también toman parte algunos rasgos físicos como problemas nasales o en la vía superior del sistema respiratorio, también tener el cuello corto o grueso y un desequilibrio en cuanto al tamaño de la lengua, amígdalas y paladar, comparado con el de la boca.

Consecuencias de los ronquidos

De forma general, las personas que roncan sufren de un sueño desestructurado, gran sensación de somnolencia durante el día y poca oxigenación durante el descanso. Todo esto lleva a ciertos efectos sobre la salud, por ejemplo:

  • Mayores probabilidades de sufrir problemas cardiovasculares como hipertensión.
  • Riesgos de sufrir embolias o infartos cerebrales.
  • También se altera el equilibrio mental, se presenta dificultad para la concentración, irritabilidad, reducción del rendimiento, depresión y todo esto aumenta los riesgos de padecer accidentes tanto en casa, como de tráfico y laborales.

Cómo evitar y tratar los ronquidos

Para reducir este trastorno, es vital tomar el tiempo suficiente para el descanso, entre 8 y 9 horas diarias, hacerlo en un horario regular y no dormir con la boca hacia arriba. También es importante evitar los depresores del sistema nervioso central.

Con respecto al tratamiento, es preciso acudir al otorrinolaringólogo, en los casos de mayor gravedad aplicará un dispositivo nasal, férulas de avance mandibular o también se puede realizar una cirugía de las vías aéreas superiores.